
Julio con inflación mínima en cinco años, pero con una crisis social en aumento
El Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) presentó su Informe Económico y Social correspondiente al mes de julio de 2025, donde se destaca una desaceleración inflacionaria significativa, aunque en un contexto de fuerte deterioro social.
Según el relevamiento, la inflación mensual fue del 1,5%, uno de los niveles más bajos en cinco años, incluso por debajo de los registrados durante la pandemia. El acumulado en lo que va del año asciende al 17,1%, mientras que la interanual se ubica en 37,2%. La proyección para todo el 2025 es de un 32%.
A pesar de este dato positivo en términos macroeconómicos, el informe subraya que la baja inflación no se ha traducido en una mejora en el consumo ni en la calidad de vida de la población.
Fuerte caída en el consumo de alimentos
Uno de los puntos más alarmantes del informe es la retracción en el consumo en comercios de cercanía. Las ventas en volumen de alimentos en almacenes, carnicerías, verdulerías y similares se desplomaron un 19% en los primeros siete meses del año respecto al mismo período de 2024.
Este dato revela una creciente pérdida del poder adquisitivo, que afecta directamente al acceso a bienes básicos y debilita la estructura de los hogares, en particular los más vulnerables.
Crisis alimentaria: el 58% de los hogares no accede a la Canasta Básica
Los indicadores sociales relevados a través de 2.500 encuestas muestran una situación crítica en materia de seguridad alimentaria:
- El 57,8% de los hogares no accede satisfactoriamente a la Canasta Básica Alimentaria (CBA), cuyo valor es de $794.384 para una familia tipo.
- El 72,5% de quienes sí acceden lo hacen gracias a programas como AUH y Tarjeta Alimentar.
- Un 10,5% de los hogares reportó que algún integrante comió solo una vez o directamente no comió durante algún día del mes.
- 50,1%suspendió al menos una comida diaria.
- 30,7%de los hogares vivió situaciones de hambre sin poder satisfacerlas por falta de recursos.
- Casi 9 de cada 10 hogares debieron financiar sus alimentos con tarjeta, fiado o dinero prestado.
- Un 18,9% recurrió a acciones no deseadas como pedir comida o dinero.
Desde el IETSE advierten que estos datos reflejan una pobreza alimentaria estructural, donde el derecho a la alimentación se ve seriamente comprometido.
Percepción social: resignación y escepticismo
A nivel subjetivo, la percepción sobre la situación económica sigue siendo negativa o, en el mejor de los casos, estancada:
- Solo el 14% considera que su calidad de vida mejoró en el último año.
- El 32% afirma que empeoró.
- El 54% no percibe cambios.
De cara al cierre de 2025, el 78% cree que su situación continuará igual, lo que indica una fuerte falta de expectativas positivas.
Evaluación del Gobierno Nacional
Consultados sobre el gobierno de Javier Milei, la palabra más mencionada fue “estabilidad”, haciendo referencia a la contención inflacionaria. No obstante, también se repitieron conceptos como ajuste, poder adquisitivo, jubilados y justicia, evidenciando una mirada fragmentada de la gestión.
Conclusión: estabilidad macroeconómica sin bienestar social
El informe concluye que, aunque se ha logrado una desaceleración de precios, la economía real de los hogares permanece fuertemente deteriorada. El consumo retraído, la inseguridad alimentaria, el uso extendido de crédito para comprar alimentos y la baja expectativa de mejora configuran un escenario de estabilidad macroeconómica pero tensión social.
Para conocer el informe completo y acceder al detalle de todos los indicadores, se puede visitar: www.cacmincba.com