La Unión Vecinal de Marcos Juárez llama a la “madurez dirigencial” para consolidar la educación como política de Estado
A través de un comunicado difundido en las últimas horas, la Unión Vecinal de Marcos Juárez realizó un firme llamado a la “madurez dirigencial” y al compromiso político necesario para garantizar la continuidad y fortalecimiento de la educación superior en la ciudad.
El documento plantea una doble mirada: por un lado, rinde homenaje a un legado de más de 25 años de trabajo institucional; por otro, proyecta un futuro donde la educación deje de ser rehén de las coyunturas políticas y se convierta definitivamente en una política de Estado.
De la visión de Dellarossa al presente educativo: un legado que marcó a generaciones
El comunicado inicia con un reconocimiento al ex intendente Henry Dellarossa, cuya gestión impulsó la creación de la Comisión Municipal de Educación y el posterior nacimiento del Centro Universitario.
Desde entonces, más de 600 egresados han pasado por estas instituciones, convirtiéndose en protagonistas del desarrollo local.
“Más de 25 años, más de 600 egresados, muchas personas, docentes, familias; grandes esfuerzos y logros compartidos”, destaca la entidad en su mensaje, subrayando que este camino trascendió los vaivenes electorales y dejó huella en la vida de miles de vecinos.
Un llamado al presente: la educación no puede depender del gobierno de turno
En su segunda parte, el comunicado enfatiza la necesidad de continuar por la senda iniciada, apelando a la responsabilidad de los actuales dirigentes y al compromiso ciudadano para no dar marcha atrás.
La Unión Vecinal sostiene que la educación terciaria y universitaria debe ser una prioridad sostenida en el tiempo, sin quedar supeditada a los ciclos políticos ni a las decisiones momentáneas.
Para ello, plantea con claridad dos ejes fundamentales:
- Inversión del Estado:Solicita que el gobierno municipal destine los recursos necesarios para garantizar y mejorar la oferta educativa existente.
- Compromiso político real:Reclama un acuerdo transversal entre todas las fuerzas políticas para asegurar que la educación se mantenga en la agenda pública como una meta común, más allá de las diferencias partidarias.
“La educación debe ser una política de Estado” con esa frase, el comunicado cierra su mensaje.