María Inés Álvarez Ayuso: “Esta iniciativa popular es un compromiso cívico que demuestra que la participación ciudadana es posible”
En la mañana de Buen Día Ciudad, la vecina de Marcos Juárez, María Inés Álvarez Ayuso, una de las impulsoras de la iniciativa popular para cambiar el nombre de la Terminal de Ómnibus “Néstor Kirchner”, compartió detalles sobre el proceso que culminó con la presentación formal del proyecto ante el Concejo Deliberante.
Este 14 de agosto vencía el plazo para reunir las 500 firmas necesarias y, según Álvarez, se superó ampliamente la meta, alcanzando alrededor de 658 adhesiones.
La propuesta busca devolver a la terminal un nombre con fuerte sentido histórico y local, relacionado con su ubicación estratégica: frente al predio donde funcionará la Universidad Provincial, el Instituto Houssay y el Centro Universitario.
“Es la primera vez que se utiliza la herramienta de la iniciativa popular prevista en la Carta Orgánica Municipal. Requiere que vecinos promotores junten un 2% de las firmas de ciudadanos empadronados en la última elección municipal. Nos asesoramos, leímos la normativa y avanzamos”, explicó.
Obstáculos y estrategias
Durante el proceso, el grupo de vecinos enfrentó varios desafíos. El principal: lograr que la gente se acercara a firmar. Según Álvarez, muchos no conocían la ubicación o funcionamiento del Concejo Deliberante.
“La puerta del Concejo suele estar cerrada y no había señalización. Recién cuando se colocó un cartel visible, la gente empezó a identificar el lugar. Aun así, lo que más ayudó fue salir a la calle, ponernos frente al Concejo en días de viento y frío, explicar la propuesta e invitar a firmar”.
La difusión en redes y el boca a boca de amigos y familiares también resultaron determinantes para alcanzar las firmas.
Expectativas ante el Concejo
Ahora, la decisión está en manos del Concejo Deliberante. “Sabemos que hay posturas diversas, pero si la votación se realiza, y considerando la composición actual, creemos que la ordenanza podría aprobarse”, señaló Álvarez.
Para la vecina, el cambio de nombre tiene un valor simbólico: “Marcos Juárez es parte del corazón productivo del país. Es importante que la terminal lleve un nombre que nos represente”.
Un logro personal y colectivo
Licenciada en Ciencia Política y en Relaciones Internacionales, y docente de nivel superior, Álvarez consideró que esta experiencia es un ejemplo de compromiso ciudadano:
“Siempre les transmito a mis estudiantes la importancia de involucrarse. Ver la decisión en los rostros de quienes firmaban fue emocionante. Es un logro cívico, espiritual y colectivo, que muestra que no hay que quedarse en la queja”.
Finalmente, destacó que espera que esta experiencia motive a otros vecinos a utilizar la herramienta de la iniciativa popular para impulsar cambios en la comunidad.