12:51:05
La ciudad
2026-01-26

Dellarossa fue contundente: la máquina de asfalto “salió muy cara” y la reposición de luminarias LED “no debería cobrarse”

 En el tramo final de su entrevista en Buen Día Ciudad, el exintendente de Marcos Juárez, exministro de Producción y actual vicepresidente del Banco de la Provincia de Córdoba, Pedro Dellarossa, abordó con tono crítico y político dos temas sensibles para la agenda local: la compra y utilización de la máquina de asfalto y el conflicto en torno al cobro de las luminarias LED.

Consultado por la máquina de asfalto adquirida por el municipio, Dellarossa fue contundente al calificar la experiencia como “muy cara”, no solo desde lo económico sino también desde el impacto social.

Sostuvo que a la inversión inicial se sumaron costos adicionales para su instalación, el aprendizaje operativo, la compra de insumos específicos y el alquiler de maquinaria complementaria.

 “Se gastaron más de 500 millones de pesos para hacer tres o cuatro cuadras de asfalto, cuando con ese dinero se podrían haber hecho veinte o treinta”, afirmó, señalando que la falta de consulta y planificación terminó encareciendo un proceso que se presentó originalmente como una alternativa más económica.

Desde su mirada, el problema no fue solo técnico sino conceptual: “Creer que algo es más barato sin evaluar la experiencia y los costos reales termina saliendo mucho más caro”, sostuvo, en una crítica directa al modelo de gestión actual y a la toma de decisiones sin respaldo técnico suficiente.

El exintendente también se refirió al conflicto generado por el cobro de las luminarias LED, una obra iniciada durante su gestión que aún genera reclamos entre vecinos. Dellarossa pidió separar situaciones y explicó que, al asumir, Marcos Juárez contaba con unas 3.000 columnas de alumbrado y que su gobierno dejó más de 8.000, marcando una expansión significativa del sistema.

En ese marco, diferenció los casos en los que no correspondería el cobro —como la reposición de luminarias existentes o las obras realizadas en barrios bajo planes específicos— de aquellas situaciones en las que la “luz blanca” fue una obra nueva. “La obra nueva siempre se cobró y debe cobrarse. No es cara, pero es una obra que beneficia directamente al frentista”, argumentó.

Dellarossa defendió el criterio histórico de recuperar el costo de determinadas obras para reinvertir esos fondos en nuevos proyectos. “Si el Estado hace una obra que beneficia a un sector puntual, el frentista debe pagarla. Con ese dinero se hacen más obras y no se favorece siempre a los mismos”, sostuvo, recordando decisiones similares tomadas durante su gestión.