Banco de Córdoba cerrará cajeros y reducirá estructura: “La reconversión es necesaria para no dar pérdida”, afirmó Dellarossa
En la mañana de Buen Día Ciudad, el programa que se emite por FM 103.1 Radio Ciudad, el vicedirector del Banco de la Provincia de Córdoba, Ingeniero Pedro Dellarossa, se refirió al proceso de reducción de estructura que impulsa la entidad, que incluye el cierre de cajeros automáticos y sucursales en distintos puntos de la provincia.
Dellarossa explicó que la decisión responde a un contexto financiero complejo que atraviesan la mayoría de los bancos del país. “Todos los directores y gerentes venían analizando la reducción de costos. Hoy, salvo algunas excepciones, la mayoría de los bancos están dando pérdida”, sostuvo.
Según indicó, el avance de las billeteras virtuales y el uso masivo de aplicaciones financieras modificaron el comportamiento de los usuarios y redujeron la demanda de servicios presenciales. “Es una nueva modalidad que no es exclusiva del Banco Córdoba, sino de todo el sistema financiero. Las carteras virtuales les han hecho mucha mella a los bancos tradicionales”, afirmó.
Territorialidad y alternativas para el interior
Consultado sobre el impacto en las localidades del interior —especialmente en adultos mayores que dependen del cajero automático—, el exintendente señaló que una de sus principales preocupaciones fue evitar la pérdida de presencia territorial.
“Si había que achicar estructura, lo primero que pregunté fue cuál era la alternativa. Lo que no podemos hacer es perder territorialidad”, expresó.
En ese sentido, explicó que el banco ofrece distintas opciones para garantizar el acceso a servicios financieros en pueblos pequeños. Entre ellas, la firma de convenios con municipalidades que podrán convertirse en corresponsalías, administrando efectivo y facilitando pagos de impuestos, cuotas y otros servicios.
Además, detalló que en aquellas localidades donde se cierren sucursales, se habilitará la posibilidad de que cooperativas u otras entidades intermedias actúen como corresponsales bancarios. “Eso permite mantener la presencia del banco y, al mismo tiempo, dinamizar la economía local reduciendo costos”, afirmó.
Dellarossa indicó que estos acuerdos ya se están implementando y que antes del 30 de mayo deberán estar cerrados los convenios correspondientes para garantizar la continuidad del servicio bajo este nuevo esquema.
Un cambio en el modelo de negocios
El dirigente también contextualizó la decisión dentro de una transformación más amplia del sistema financiero argentino. “El negocio de los bancos ya no es prestarle al Estado, como ocurría antes. Hoy el Estado nacional no está tomando dinero y el equilibrio fiscal modificó completamente esa lógica”, señaló.
En consecuencia, sostuvo que las entidades financieras deben reconvertirse y enfocarse en el sector productivo. “Los bancos tienen que volver a trabajar verdaderamente como bancos, salir a buscar al cliente productivo y competir en el mercado”, concluyó.
La medida se enmarca en una tendencia que también alcanza a entidades privadas como Banco Santander y Banco Macro, que en los últimos meses han reducido sucursales en distintas localidades del interior.
El proceso, según indicaron desde el Banco de Córdoba, apunta a lograr un funcionamiento superavitario sin abandonar la presencia en el territorio, aunque bajo un modelo operativo diferente al tradicional.


