El Aeroclub Marcos Juárez reclama a ANAC poder continuar trabajando un campo que utiliza desde hace casi 80 años
Luis “Lichi” Bodello, presidente del Aeroclub Marcos Juárez, habló en la mañana de Buen Día Ciudad sobre la situación que atraviesa la institución luego de perder el permiso para ingresar y trabajar un campo de aproximadamente 90 hectáreas perteneciente a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Según explicó, el predio fue explotado por el club durante alrededor de 77 años y parte de lo producido se destinaba al mantenimiento y funcionamiento de la institución.
El terreno se encuentra junto al predio del Aeroclub, en inmediaciones de la Ruta Nacional 9. Bodello señaló que actualmente permanece sin trabajar y con malezas, mientras la institución aguarda una respuesta que le permita retomar las tareas agrícolas.
“Ese campo nosotros lo venimos trabajando desde hace 77 años”, explicó el presidente de la entidad, quien recordó que a lo largo de las décadas existieron distintas modalidades de autorización.
Según relató, inicialmente se otorgaban permisos de uso por períodos de hasta diez años. Posteriormente, los cambios de autoridades nacionales generaron etapas en las que las autorizaciones no se renovaban formalmente en tiempo y forma, aunque el Aeroclub continuaba trabajando las tierras.
Bodello explicó que históricamente existía un acuerdo por el cual la institución abonaba un canon a ANAC y realizaba además distintas contraprestaciones vinculadas con el mantenimiento del predio.
El conflicto durante la última cosecha
La situación se complicó durante la última campaña agrícola. Bodello reconoció que el Aeroclub sembró soja sin contar en ese momento con un contrato formal vigente, aunque sostuvo que existía un entendimiento que les permitía continuar con una modalidad que, según afirmó, llevaba años desarrollándose.
Cuando llegó el momento de cosechar, el club comunicó que ingresarían las máquinas, pero —según su relato— no obtuvo una respuesta inmediata.
“La soja estaba muy madura, se estaba cayendo, empezó a llover y se empezó a deteriorar el cultivo”, explicó.
Ante el riesgo de perder la producción y luego de realizar consultas legales, decidieron comenzar la cosecha. Bodello relató que, cuando la cosechadora estaba realizando las primeras vueltas, se produjo una situación de tensión con personal de ANAC y Gendarmería.
Según afirmó, les indicaron que debían retirarse del lugar y advirtieron que, de continuar con las tareas, podrían ser detenidos.
Finalmente, el Aeroclub retiró las máquinas y suspendió momentáneamente la cosecha. Días después, de acuerdo con Bodello, recibieron autorización para volver a ingresar y terminar de levantar la soja sembrada.
Sin embargo, una vez finalizada esa tarea, no recuperaron el permiso para continuar utilizando las tierras.
“Queremos llegar a un acuerdo”
Bodello sostuvo que la intención del Aeroclub no es profundizar el conflicto sino alcanzar una solución con las autoridades nacionales.
“Nosotros pretendemos llegar a un acuerdo”, afirmó.
El dirigente explicó que representantes de la institución viajaron en dos oportunidades a Buenos Aires y que realizaron reiteradas gestiones para intentar destrabar la situación.
El problema, señaló, también está relacionado con los tiempos propios de la actividad agropecuaria. El Aeroclub ya debería estar preparando la próxima campaña y, sin una definición administrativa, no puede ingresar al campo.
“Ya tendríamos que estar sembrando el maíz y tenemos todo detenido, con el campo muy sucio”, manifestó.
Bodello remarcó además que el próximo año el Aeroclub Marcos Juárez cumplirá 80 años y sostuvo que existe un vínculo histórico de la institución con esas tierras, aunque reconoció que eso no implica necesariamente un derecho legal sobre el inmueble.
Un ingreso destinado al funcionamiento del club
El presidente del Aeroclub explicó que la explotación de las aproximadamente 90 hectáreas representa una fuente de recursos importante para una entidad sin fines de lucro.
Los ingresos obtenidos mediante la actividad agrícola, indicó, contribuyeron durante años al mantenimiento y reparación de las aeronaves y a la renovación del equipamiento de la institución.
Bodello aseguró que actualmente el Aeroclub se encuentra económicamente ordenado y cuenta con aeronaves modernas y equipadas, pero advirtió que perder ese ingreso genera dificultades para sostener en el tiempo la actividad.
En ese sentido, destacó especialmente la función social y educativa que cumple la institución.
Según explicó, los recursos que obtiene el club permiten, entre otras cosas, ofrecer cursos de formación aeronáutica a valores inferiores a los de establecimientos privados.
“Somos un club sin fines de lucro. Devolvemos a la sociedad con ese campo para que los chicos hagan cursos un 30 por ciento más baratos que en una escuela privada”, expresó.


